
3. Alto de la Memoria a Don Pedro IV
El Alto de la Memoria a Don Pedro IV se encuentra en la parte más alta del Jardín Duque de Terceira y marca un punto importante en la historia de la isla. El obelisco se construyó en 1856 con las piedras del antiguo castillo de los Molinos, en recuerdo de la visita de D. Pedro IV durante la Guerra Civil Portuguesa.
La primera piedra que se colocó fue una de las que el emperador pisó al desembarcar en 1832, un detalle que nos pareció muy especial y que conecta el monumento con uno de los momentos más importantes de la historia de Portugal.
Desde el Alto de la Memoria se tienen unas vistas muy completas de Angra do Heroísmo, del Monte Brasil y de los Islotes de Cabras. Nosotros estuvimos un día después de la lluvia y la ciudad se veía con una claridad y colores que nos dejaron impresionados. También se aprecia muy bien cómo está organizada la ciudad en torno al puerto y sus calles, y es un lugar que ayuda a hacerse una idea general de Angra antes de recorrerla a pie.
La plataforma del obelisco tiene varios niveles y muros donde apoyarse desde donde puedes ver la ciudad desde diferentes ángulos. Puedes subir caminando desde el Jardín Duque de Terceira, un paseo bastante agradable entre árboles y calzadas, o acercarte en coche desde la Plaza del Castillo de São Luís. Además de las vistas, nos gustó fijarnos en la estructura del obelisco, sencilla pero elegante, sin destacar demasiado pero dejando claro que es un monumento con historia.
Para nosotros, el Alto de la Memoria es un lugar imprescindible para disfrutar de Angra desde las alturas, por lo que recomendamos dedicarle al menos 30 minutos.
Información de interés:
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Horario: 8:00-20:00h, abierto todos los días del año.
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Precio: Entrada gratuita.
